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Actualizado el Sabado 15 de Febrero de 2020


La Escuela Blanco Encalada Todavía No Está en Condiciones Para Habilitarla en el Inicio de Clases


El ejecutivo provincial, en el receso escolar puso en condiciones 150 establecimientos escolares y garantizó el inicio de clases. Con respecto a la emblemática escuela de Junín, la Municipalidad ha facilitado módulos donde se reubicarán a los alumnos.

En el receso escolar, ya se han intervenido más de 150 establecimientos en toda la provincia. Las soluciones más frecuentes son de problemas eléctricos, filtraciones de techos y reparaciones de baños. El ciclo lectivo 2020 comenzará sin inconvenientes.

Una de las prioridades del Gobierno provincial es mejorar la calidad educativa y para ello necesita brindar un ámbito de contención y desarrollo acorde a las necesidades de los más de 580 mil alumnos que transitan por las aulas en nuestra provincia. Por esta razón, desde el Ministerio de Planificación e Infraestructura Pública se sigue trabajando en conjunto con la Dirección General de Escuelas para identificar los colegios que necesitan reparaciones. Desde diciembre ya se han intervenido más de 150 establecimientos, y el comienzo de clases está garantizado.

“La política es asistir y mejorar las condiciones para recuperar la funcionalidad de los edificios. En otras gestiones, esto se descuidó y muchas escuelas quedaron en pésimas condiciones. Hace varios años que venimos corrigiendo esto y mejorando cuestiones básicas, como luz, gas y sanitarios. Vamos a llegar con las escuelas en condiciones para el inicio de clases”, aseguró Guillermo Carbonell, subsecretario de Infraestructura Escolar.

Un dato que refleja esta política de Estado es el presupuesto 2020, donde se proyectan unos $822 millones para Infraestructura Escolar, de los cuales casi el 80% estará destinado a obras de mantenimiento en los 1.323 colegios mendocinos. El 20% restante será para la continuidad de las obras en las escuelas Pierini, Ventura Gallegos, Fuerza Aérea, Candelaria, Titarelli, Huayra Muyu.

Además, en los últimos cuatro años se intervino el 76% del total de los edificios escolares. Es decir, se hicieron trabajos chicos, medianos y grandes en 1.010 escuelas. Este año, además de los 150 colegios intervenidos en el receso escolar, se atenderán los requerimientos durante todo el ciclo en los establecimientos que necesiten mantenimiento.

Es importante aclarar que hay tres escuelas intervenidas que no llegarán al inicio de clases, pero esta situación ya estaba estipulada con anterioridad. Se trata de los colegios Lucio Cicchitti (Guaymallén), José Federico Moreno (Capital) y Blanco Encalada (Junín).

En este último se está reubicando a los 400 alumnos que concurren a ese establecimiento educativo. “La Municipalidad de Junín ha facilitado unos módulos, así que estamos trabajando en este momento para la reubicación de la totalidad de los chicos”, explicó Gabriel Sciola, subsecretario de Administración de la DGE. Además, el funcionario se refirió a la situación edilicia de las escuelas Lucio Cicchitti y José Federico Moreno.

“Los dos colegios tienen un alquiler, así que los alumnos ya están ubicados. Hace tiempo que venimos con la obra en la Escuela Federico Moreno y esperemos tenerla lista a mitad de año. En la Escuela Cicchitti los trabajos se extenderán hasta fin de año”, completó Sciola.

Mantenimiento edilicio sin pausa

“Necesitamos la aprobación del Presupuesto para seguir estos trabajos de mantenimiento edilicio en toda la provincia. Desde finales del año pasado, hemos llamado a licitación para que actualmente se puedan poner en condiciones las escuelas. Unos $400 millones ya están en ejecución, el resto del presupuesto servirá para licitar obras en el segundo semestre”, remarcó Carbonell.

En el mismo sentido, Bernardino Rodríguez, director de Mantenimiento y Reparaciones de Infraestructura Escolar, se refirió a la necesidad de contar con los fondos provinciales contemplados en el Presupuesto.

“Iniciamos las licitaciones el año pasado, de manera que pudimos empezar a trabajar en diciembre. Así, tenemos toda la temporada estival, que es cuando los chicos no están en los colegios, para hacer las reparaciones más de fondo que tienen las escuelas. Entonces, cuando llegue el inicio de clases, los edificios estarán en condiciones. Esto se ha venido realizando todos los años y continuamos con la misma política. Se está trabajando en todos los departamentos de la provincia”, completó Rodríguez.

El deterioro edilicio, una constante

Los problemas edilicios en las escuelas son bastante repetitivos: inconvenientes eléctricos, filtraciones de techos, reparaciones en los baños, cloacas y gas. Los recursos provinciales que se destinan para solucionarlos se dividen en lo que se denomina el coeficiente individual –arreglos puntuales en escuelas que necesitan refacciones importantes-, coeficiente zonal -reparaciones en varias escuelas de una misma zona- y reparaciones e instalación de los servicios eléctricos y de gas.

“Hay 85 contratos vigentes previstos en este primer semestre: 28 coeficientes individuales -60 escuelas promedio-, 41 coeficientes zonales -15 escuelas promedio-, 7 zonales de calefacción, 3 zonales de electricidad y 6 zonales de Enargas”, puntualizó Carbonell.

Por su parte, el subdirector de Administración, Rolando Galli, detalló que los arreglos que se hacen con el coeficiente zonal son sumamente importantes, porque son problemas menores pero que tienen relevancia y al solucionarlos ponen en funcionamiento una escuela.

“Hacía tiempo que los edificios escolares estaban desatendidos. Ahora las reparaciones son más completas en baños, aulas y tableros de electricidad”, explicó Galli.

Trabajos en zonas

Los funcionarios coincidieron en que el proceso para el mantenimiento edilicio es complejo, porque se necesitan los recursos, que se liciten las obras, la labor del contratista y que luego se coordinen los trabajos con las autoridades del colegio.

También hay cuadrillas que hacen reparaciones menores en las cinco zonas: Este, Valle de Uco, Sur, Centro y Norte de la provincia. Esos arreglos van desde una pérdida de agua en una canilla hasta solucionar un cortocircuito. Luego, los inspectores son los encargados de supervisar las tareas para que todo salga de acuerdo con lo planificado.

“Siempre aparecen nuevas necesidades de reparación, porque los edificios se siguen usando y se siguen deteriorando por actos vandálicos, por ejemplo. Esto hace que tengamos que seguir reinvirtiendo. Nunca se termina el trabajo de mantenimiento”, concluyó Rodríguez.


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